El director departamental del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), Carlos Fagúndez, realizó una evaluación de la situación tras la reunión del CECOED, con especial preocupación por la capacidad de respuesta ante un eventual incremento del número de personas evacuadas y autoevacuadas.
Fagúndez destacó la importancia de la reunión, en la que se analizaron las acciones previstas por las distintas instituciones y las proyecciones realizadas por el Sistema Nacional de Emergencias (SINAE).
Según explicó, el escenario actual requiere una planificación especial debido a que se trata de un evento de magnitud importante en comparación con situaciones anteriores.
“Hay que planificar desde la dimensión de cada institución cómo sostener y sobrellevar de la mejor manera” la situación, señaló.
El jerarca explicó que el MIDES tendrá un papel fundamental en la atención de las familias afectadas, particularmente en lo relacionado con la asistencia a niños y adultos que deban abandonar sus hogares.
Además, el organismo deberá atender las situaciones vinculadas a las transferencias sociales destinadas a personas que ingresen en la categoría de evacuadas o autoevacuadas, de acuerdo con los mecanismos establecidos.
Sin embargo, uno de los principales desafíos identificados es la disponibilidad de lugares para alojar a las familias.
“Lo más complicado es el tema del alojamiento porque se habla de mucha cantidad de gente que se podría evacuar”, señaló Fagúndez.
El director departamental explicó que durante la reunión se comenzó a evaluar la capacidad disponible para recibir y contener a las familias que puedan verse afectadas.
La experiencia de las inundaciones registradas entre 2015 y 2017, cuando se produjeron evacuaciones de gran magnitud, constituye uno de los antecedentes utilizados para proyectar el escenario actual.
Además, Fagúndez indicó que la mirada del MIDES debe ser departamental, ya que Bella Unión también podría registrar un número importante de personas evacuadas, lo que incrementaría las necesidades de alojamiento, alimentación y asistencia.
“Hay que hacer contención y alimentación y toda la parte que tiene que ver con tener una familia en un lugar específico”, explicó.
Consultado sobre la posibilidad de utilizar clubes deportivos como espacios de alojamiento, el jerarca señaló que todavía no se han definido lugares concretos.
“Esta es una proyección de la situación. Esta reunión y, de aquí en más, vamos a manejarnos con esa línea de información que viene de varias instituciones como Salto Grande y SINAE”, indicó.
La intención es avanzar con tiempo en la planificación para evitar dificultades que ya se registraron durante emergencias anteriores.
Fagúndez recordó particularmente una situación ocurrida durante inundaciones anteriores, cuando se utilizó el Club Centenario para alojar a personas afectadas y surgieron dificultades relacionadas con el pago del alquiler.
Explicó que, debido a la necesidad de brindar una respuesta inmediata, el procedimiento administrativo habitual del Estado no pudo acompañar los tiempos de la emergencia.
“Nos tuvimos que hacer cargo personalmente, junto con la directora regional, del pago de esta situación”, relató.
Según explicó, el compromiso asumido en aquella oportunidad fue personal debido a que no estaban dadas las condiciones administrativas necesarias para que el organismo pudiera efectuar el pago de manera inmediata.
El jerarca consideró que la situación actual permite anticiparse a este tipo de problemas y buscar mecanismos de garantía con las instituciones que eventualmente puedan brindar alojamiento.
Fagúndez señaló que todavía no se cuenta con una lista definitiva de clubes u otros espacios disponibles, ya que esa etapa de planificación comenzará a desarrollarse a partir de las proyecciones que surjan de las próximas evaluaciones del CECOED y de la información proporcionada por los organismos vinculados a la emergencia.
El MIDES continuará trabajando junto al resto de las instituciones que integran el sistema de respuesta para preparar las condiciones necesarias ante un eventual incremento de las evacuaciones, priorizando el alojamiento, la alimentación y la asistencia integral de las familias afectadas.